Cuando la rigidez se acompaña de dolor persistente
En algunas personas, la rigidez puede formar parte de un cuadro de dolor crónico musculoesquelético o coexistir con una hernia discal. En estos casos, la valoración fisioterapéutica puede analizar movilidad, fuerza, tolerancia al movimiento y la relación entre distintas zonas corporales para comprender mejor las limitaciones presentes.